6.11.07

El tren de Ramos


>> Sin prisa pero sin pausa, Juande tranquilo y confiado llega a lo más alto

“Hay trenes que no tienen retorno aunque no paren en el arcén en el momento más adecuado”. Y por eso Juan de la Cruz Ramos Cano, más conocido como Juande Ramos, ha decidido montarse en el que le lleva a Londres. Aunque más bien, se ha cambiado de vagón, de segunda a primera clase.
El primer vagón de este su tren se sitúa en Ciudad Real, un 25 de septiembre de 1954. Por aquel entonces Juande no era más que un niño de pueblo que pronto descubrió su pasión por el fútbol. Con 8 años se mudó a Elche, donde inició su carrera como futbolista. Jugador del Elche CF militó cuatro temporadas en Primera División. Más tarde, formó parte de otros clubes valencianos de Segunda B y Tercera División. Era mediocampista de corte ofensivo y consiguió ser máximo goleador en el Alcoyano y en Alicante. Una lesión de rodilla le obligó a cambiar el césped por el banquillo.
Así fue como en 1993 empezó su trayectoria como entrenador. Poco a poco, Ramos, con trabajo, esfuerzo y constancia ha logrado ir subiendo de categorías hasta convertirse hoy en el técnico mejor pagado del mundo.
Volvió a ser en el Elche CF donde se inició como entrenador. Estuvo varias temporadas en las categorías inferiores hasta que saltó a Segunda B en 1992 con el CD Alcoyano. Allí estuvo hasta que fichó por el CD Logroñés de Segunda División. Pasó a entrenar al filial del FC Barcelona, Unió Esportiva de Lleida y finalmente al Rayo Vallecano donde estuvo tres temporadas logrando los mayores éxitos del club madrileño. En junio del 2001 ficharía por el Real Betis, luego por el Español, equipo del que fue sustituido debido a sus malos resultados. Ocupó el banquillo del Málaga hasta que en el verano de 2005 tras un año sin entrenar, firmó por el Sevilla FC, dónde ha logrado numerosos títulos como la Supercopa y la UEFA. Y ahora, sorprendiéndonos a todos, ha partido al Tottenham Hotspur Football Club de la Premier League inglesa.
Pero para este fascinado del Milán de Sacchi, no todo ha sido un recorrido de rosas. Siempre ha demostrado que sabe bajar del tren igual que sube. Cómo cuando abandonó el banquillo del filial del Barça por haber descendido o cuando se fue del Betis por problemas con Lopera.
La clave de su éxito se basa en el trabajo diario y concienzudo. Es un hombre serio e introvertido. Para muchos es el “sabio silencioso” porque su mejor discurso lo da siempre donde debe, en el campo. Es un soñador nato que ha ido luchando con los pies en el suelo y que ahora ve recompensado su esfuerzo aunque muchos lo consideren oportunista y pesetero. “Siempre merece la pena luchar por lo que sueñes. Si te gusta el fútbol, intenta vivirlo, formarte y trabajar con esfuerzo y sacrificio aunque nadie puede asegurarte el éxito.”
Él siempre intenta no tirar la toalla antes de tiempo y luchar por sus ideales. “Uno siempre trabaja con el máximo esfuerzo y sacrificio para conseguir crecer. Yo sigo intentando aprender y trabajar pero no se trata de ponerse metas sino de hacer las cosas bien y disfrutar con lo que haces.”
Juande es trabajador, confía en lo que hace y cómo lo hace y está dedicado en absoluto al fútbol. Pasión que comparte junto a la devoción por su mujer y tres hijos. "Mi corazón se queda en Nervión pero por mi familia y mi profesión es imposible no marchar a Londres". Además, evita ser el centro de atención “el fútbol siempre es de los futbolistas, nosotros los técnicos debemos estorbar lo menos posible.”
Pero Juan de la Cruz Ramos es muchas otras cosas más. Es irónico y bromista (aún recuerda las bromas que le hacía a Camacho cuando eran compañeros de equipo). Es inconformista y ambicioso, no es hombre de diplomacias. No se deja atar por nada ni por nadie, ni siquiera por los contratos. “No me gustan los contratos largos. Porque no me gusta deteriorar una relación. Cuando uno no está a gusto, no hay por qué estar atado”.
Hombre de alma libre que hoy después de la cincuentena abre una nueva puerta a una propuesta profesional “que supone la culminación a mucho esfuerzo y sacrificio personal y de mi entorno”. CFS

5.11.07

El Síndrome de Stendhal

La eniclopedia virtual Wikipedia (¡cuánta sabiduría!) lo define así:
"El síndrome de Stendhal es una enfemedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardiaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística, pinturas y obras maestras del arte".
Yo añadiría otras causas, pero este post es sólo para mostrar esta bonita y romántica "enfermedad", que sirvió de argumento para el anuncio del Audi A8, ¿recuerdan?
Lleva el nombre de Stendhal porque este escritor lo describió así en su libro Nápoles y Florencia: Un viaje de Milán a Reggio. Según él, al entrar en la basílica de la Santa Cruz de Florencia, sufrió palpitaciones, mareos... y tuvo que salir. Y eso sólo debido a la acumulación de belleza...
No sé qué opinión tenéis vosotras, pero a mí el Síndrome de Stendhal me recuerda muchísimo a un enamoramiento.

2.11.07

Llega la hora de la justicia: sentencia para los atentados terroristas del 11-M


Más de 40.000 años de cárcel para los autores materiales. Mientras que el considerado como uno de los instigadores intelectuales queda libre.

Ya hay sentencia. El pasado miércoles 31 se dictó la sentencia por el atentado ocurrido en Madrid el 11 de marzo del 2004. Aquél fue el mayor atentado producido en Europa hasta el día de hoy: 191 personas perdieron la vida y 1.800 quedaron heridas.
Tres años y siete meses después, aparece la sentencia. Una sentencia que no ha dejado indiferente a nadie. El tribunal de la Audiencia Nacional que ha juzgado los atentados del 11-M ha condenado a más de 40.000 años de prisión a los marroquíes Jamal Zougam y Otman El Gnaoui como autores materiales. Les considera, junto con los siete terroristas que se suicidaron el 3 de abril del 2004 en Leganés, los que colocaron las 13 mochilas cargadas con explosivos en los trenes. También ha condenado a casi 35.000 años de prisión al español José Emilio Suárez Trashorras por cooperador necesario, ya que se le considera el suministrador de "toda o gran parte" de la dinamita utilizada para volar los trenes y de toda la que se utilizó para hacer estallar el piso de Leganés.
La sorpresa pero, llegaba más tarde. La Audiencia ha absuelto a ocho encausados. Entre ellos al considerado como uno de los instigadores intelectuales del 11-M, Rabei Osman El Sayed "Mohamed El Egipcio", que se encuentra encarcelado en una prisión italiana.
Además, el tribunal ha fijado las indemnizaciones para las víctimas. Las familias de los fallecidos y la del GEO muerto en Leganés, recibirán 900.000 euros. Por su parte, los heridos recibirán entre 30.000 y 1.500.000 euros.
La sentencia concluye que la matanza fue obra de una célula islamista, por lo tanto considera a los autores materiales como "miembros de células o grupos terroristas de tipo yihadista", que nunca se rompió la cadena de custodia de las pruebas y que la dinamita procede de Mina Conchita, en Asturias. También, cita que ETA no estaba implicada en los atentados. Ni considera la intervención española en la guerra de Irak como uno de los motivos por los que se produjo la matanza.
Hasta aquí, la sentencia. Una sentencia que pone punto y final, para muchos, jurídicamente pero que reabre la polémica política. Los dos principales partidos, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP), acatan y respetan la sentencia. Pero cada uno la interpreta a su manera, y utiliza aquellos aspectos que más le convienen para hacer de ellos sus argumentos y lanzar recriminaciones y críticas al otro. Desenterrando así el hacha de guerra (si es que alguna vez estuvo enterrada) y pensando más en las próximas elecciones generales españolas que tendrán lugar el 9 de marzo del 2008 que en las víctimas y su sufrimiento. Y es que en España la utilización de las víctimas del terrorismo no es algo nuevo.
A las posteriores declaraciones de la lectura de la sentencia del presidente del gobierno y líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, en las que decía que la sentencia había "hecho justicia" y en las que la consideraba como la mejor lección para lograr la unidad de los partidos contra el terrorismo, le han seguido otras con menos talante de los miembros de su partido. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, le ha pedido al líder del Partido Popular, Mariano Rajoy que repita con él "ETA no ha sido". José Blanco no ha querido quedarse atrás. El secretario de organización del partido socialista ha declarado: "Lo único que ha quedado claro tras la sentencia es que el autor intelectual del engaño masivo del 11-M es José María Aznar, el autor material es Ángel Acebes y los colaboradores necesarios son Mariano Rajoy y Eduardo Zaplana".
Por su parte, Mariano Rajoy ha afirmado que el PP seguirá apoyando otra investigación. "Seguiremos apoyando cualquier otra que permita avanzar sin límites en la acción de la justicia, ya que los acusados como inductores o autores intelectuales no han sido condenados como tales". Eduardo Zaplana, el portavoz del PP, ha contestado a Rubalcaba y a Blanco pidiendo al presidente del Gobierno que "se desdiga" de sus declaraciones anteriores y declare "rotundamente que Irak" no fue el motivo de los atentados.
Si esperábamos ansiosos que la sentencia apagara las cenizas que aún el viento no se había llevado, no se ha conseguido. Más bien, todo lo contrario. Se han reavivado. Vuelven las rencillas políticas y las especulaciones sobre lo que pasó el 11-M de 2004 y los días sucesivos. Y parece ser que el contenido de la sentencia y lo que acarrea será el punto estrella de las campañas electorales. ¿Y las víctimas? Muchas y diferentes son las opiniones de los familiares de las víctimas, de las propias víctimas y de las organizaciones que las representan. Hay quienes muestran su alegría y están contentos porque "por fin se ha hecho justicia". Los más inconformistas la han calificado de "injusta" y de una "vergüenza" por las insuficiencias de las penas. También han mostrado sus dudas sobre el reparto de las indemnizaciones y sorpresa por la no identificación de los autores intelectuales.
La presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, Pilar Manjón, recurrirá ante el Tribunal Supremo porque cree que las condenas impuestas son "cortas" y el fallo "flojo".
Esta sentencia es un hecho importante histórica y democráticamente, tanto a nivel nacional como internacional. Por eso se habían puesto en ella grandes expectativas. Después de que ni el gobierno ni las fuerzas de seguridad fueran capaces de explicar lo que había sucedido, se confiaba en la justicia. Pero la justicia se ha quedado corta. Aún quedan muchas cuestiones en el aire, como quién orquestó la masacre o a quién pertenecen varios rastros genéticos hallados en los principales escenarios. Para intentar atar estos y otros cabos hay abierto un sumario. Además, la sentencia sólo toca la forma, no el fondo. ¿A qué motivos -siempre injustificados- recurren los terroristas?
Así pues, ¿debemos dar por finalizada la investigación? O por el contrario, ¿estamos ante el principio del fin? ¿Se llegará al fin? ¿Podremos llegar a conocer algún día que pasó aquél 11-M de 2004 y los días posteriores? Para algunos, esta sentencia cierra una etapa, sobretodo para las familias. Para otros reabre la caja de pandora. Para muchos, se fomenta el recelo y la pérdida de confianza hacía políticos, jueces y medios de comunicación. Para otros, se demuestra la preponderancia de la justicia y se sienten orgullosos de España y de su sistema democrático y judicial. Como siempre, España dividida. Dividida cuando más se necesita que esté unida. Y es que todos tenemos un enemigo común, y ese enemigo sigue vivo. CFS