Ya hemos vuelto... después de un break retomamos las cosas con más ánimo ¿o no? Bueno, después de que te pierdan los trabajos... pues los ánimos decaen... la magnifica UAB! jaja. Escribo este post para que las protagonistas del magnifico fin de semana en un apartamento en la playa nos cuenten sus aventuras y sus experiencias vividas!! Si puede ser con todo lujo de detalles... porque seguro que nuestros miles de lectores estan ansiosos por conocer todo. CFS
29.5.06
Última crítica de opinión: Patente de Corso.
Versión de P.Domínguez y versión de Mafalda (sí, va más o menos de lo mismo. A las dos nos encanta)
Pérez-Reverte en estado puro
P.Domínguez
Cuando en 1998 Arturo Pérez-Reverte publicó Patente de Corso, el periodista y escritor (o novelista, según le gusta que le llamen a él) ya había alcanzado el éxito en sus dos facetas. Había cubierto como reportero de prensa, radio y televisión numerosas guerras, entre ellas la del Sáhara, la de las Malvinas, la primera guerra del Golfo, o las guerras de la antigua Yugoslavia; y había conseguido volver. Había trabajado en exitosos programas como La ley de la calle (premio Ondas 1993) y hacía tres años (en 1995) que había publicado La piel del tambor, que se había convertido en un éxito de ventas. La aparición de una recopilación de los artículos de opinión que publicaba cada semana en el suplemento dominical El Semanal, fue un paréntesis en sus novelas y un regalo para sus lectores. Así que la reedición de los artículos de Pérez-Reverte escritos entre 1993 y 1998 (y seleccionados por José Luis Martín Nogales) es un evento en toda regla, y una preparación para la próxima película que se estrenará sobre el capitán Alatriste.
En este compendio, Arturo Pérez-Reverte conecta con los mejores articulistas de nuestro tiempo, como Javier Marías o Maruja Torres (Martín Nogales lo compara con Larra), al tiempo que recupera todos sus demonios y sus temas predilectos, con ese lenguaje tan duro y bronco. Es decir, para algunos la crítica a este libro será que es más de lo mismo, aunque probablemente sus lectores lo agradezcan. Y ese es su principal logro, haber aficionado a la lectura a toda una generación que había salido de una dictadura para encontrarse entre el paro y los escándalos financieros. Fue la generación del desencanto, el mismo que expresa Pérez-Reverte en sus libros, y con el cual conectó de una forma directa con sus lectores.
El periodista y novelista utilizaba (y sigue utilizando) la página de El Semanal como una improvisada terraza (una de esas desde las cuales observa a la gente) diseccionando cada vez cualquier tema que considere importante comentar con sus lectores. Con un lenguaje duro y sin reparos a utilizar insultos o expresiones malsonantes, a veces cercano al de la novela negra barata, Pérez-Reverte critica a todos por igual, sobre todo a personajes públicos, aunque tampoco se libran las personas anónimas, que permiten o provocan injusticias, como la quema de bosques o las muertes en las guerras. El escritor utiliza estos insultos como una forma de ser sincero y directo, honesto con el lector, de forma que evita ser malinterpretado.
Este tema de la guerra es una constante en sus artículos, una sombra que planea tanto sobre los textos explícitamente críticos con la guerra de Yugoslavia (que en aquellos años se encontraba en su punto álgido de violencia), como sobre las columnas que parecen menos comprometidas, pero que pueden acabar con una dura anécdota del autor (como los doscientos o trescientos muertos de Tessenei). Es interesante comprobar que muchas de estas anécdotas aparecen después en sus novelas, en boca de los protagonistas, como en La piel del tambor o en El pintor de batallas.
Pero no es este su único tema recurrente. El mar, la soledad y la dureza de nuestra sociedad, el pasado histórico (con lo mejor y lo peor de España: guerras civiles, imperios donde no se ponía el sol…), y ante todo los ángulos de sombra de las personas. Todo ello sazonado con un punto de romanticismo pesimista que deja un sabor de tristeza mezclado con una esperanza infinita en que el presente es y será propiedad de los hombres, aunque el pasado se haya ido.
El mundo no queda tan lejos
Mafalda
Aprovechando el espíritu aventurero que sin duda alentará el estreno de la película de Capitán Alatriste y el éxito del último libro de Pérez-Reverte, El pintor de Batallas, Alfaguara ha reeditado un libro de título evocador de episodios épicos, Patente de Corso. Pero en su interior descubrimos que el ruido de la batalla no está tan lejos. La tierra de nadie es el suelo que pisamos día a día. Y en ella reina la ley de la calle, donde los héroes de verdad pueden herir sensibilidades en defensa de la justicia.
Patente de Corso es la selección que José Luis Martín Nogales hizo de los artículos de opinión que Pérez-Reverte publicó entre 1993 y 1998 en el Semanal. Cuando Pérez-Reverte empezó a publicar estos artículos ya era un escritor reconocido (Especialmente a partir de su segunda y tercera novela, El maestro de Esgrima y la Tabla de Flandes). La publicación de la primera edición coincidía con un momento en que el articulismo literario estaba de moda (Rosa Montero, Manuel Rivas, Juan José Millás,…), y por mucho que Pérez-Reverte se ría de las modas en este libro, hay que reconocer que el resultado, al menos en su caso, es excelente.
Cando escribió los primeros artículos todavía ejercía como reportero de guerra, y esa experiencia le proporciona una perspectiva idónea para describir lo que ocultan los medios. De un capítulo a otro saltamos de Madrid a Sarajevo, y en el camino el escritor nos describe la crisis del periodismo y su visión personal de las relaciones humanas –formada por una amplia gama de personajes, desde héroes a capullos-. El autor reflexiona sobre temas que nos afectan a todos: la indiferencia e hipocresía del poder, la frialdad de la informática, la cobardía de las generalizaciones, la Europa “siempre egoísta, desmemoriada e ingrata” y la España donde “envidiamos, degollamos y linchamos como nadie”. Y lo hace en un tono irónico y sagaz con el que nos contagia su rabia en los textos de denuncia y su emoción cuando narra recuerdos de personajes del pasado que no tienen cabida en la sociedad actual. Sin poner límites a su libertad expresiva desafía a los eufemismos utilizados como pretexto para amortiguar la censura.
Una de las claves del atractivo de Patente de Corso es la cercanía de las palabras de Pérez-Reverte, con las que construye un monólogo del cual el lector se siente partícipe. No se corta en insultar a los que atentan contra el respeto a la vida humana, ya sea manejando armas de fuego, o conduciendo a velocidades que ponen en peligro a los demás. Aunque cuando empiezan a repetirse ciertos temas, como sus crónicas al volante, decae el interés –es el inconveniente de recoger en una monografía artículos que, en su origen, estaban separados por semanas de distancia, y no por páginas-.
Cada artículo es una fuente de dosis de realidad que nos arrastra a leer todo el libro de una sentada. No sin motivos Martín Nogales describe su literatura como un “espejo a sangre fría” de la realidad. Y es que aunque haga ya casi 10 años de la publicación de este libro, su actualidad es manifiesta. Como los cuadros de Goya a los que el autor alude en uno de los artículos. En definitiva, nos abre los ojos y nos hace entender que el mundo no queda tan lejos, destruyendo así el último consuelo que le quedaba a los que cubren sus espaldas con indiferencia.
Pérez-Reverte en estado puro
P.Domínguez
Cuando en 1998 Arturo Pérez-Reverte publicó Patente de Corso, el periodista y escritor (o novelista, según le gusta que le llamen a él) ya había alcanzado el éxito en sus dos facetas. Había cubierto como reportero de prensa, radio y televisión numerosas guerras, entre ellas la del Sáhara, la de las Malvinas, la primera guerra del Golfo, o las guerras de la antigua Yugoslavia; y había conseguido volver. Había trabajado en exitosos programas como La ley de la calle (premio Ondas 1993) y hacía tres años (en 1995) que había publicado La piel del tambor, que se había convertido en un éxito de ventas. La aparición de una recopilación de los artículos de opinión que publicaba cada semana en el suplemento dominical El Semanal, fue un paréntesis en sus novelas y un regalo para sus lectores. Así que la reedición de los artículos de Pérez-Reverte escritos entre 1993 y 1998 (y seleccionados por José Luis Martín Nogales) es un evento en toda regla, y una preparación para la próxima película que se estrenará sobre el capitán Alatriste.
En este compendio, Arturo Pérez-Reverte conecta con los mejores articulistas de nuestro tiempo, como Javier Marías o Maruja Torres (Martín Nogales lo compara con Larra), al tiempo que recupera todos sus demonios y sus temas predilectos, con ese lenguaje tan duro y bronco. Es decir, para algunos la crítica a este libro será que es más de lo mismo, aunque probablemente sus lectores lo agradezcan. Y ese es su principal logro, haber aficionado a la lectura a toda una generación que había salido de una dictadura para encontrarse entre el paro y los escándalos financieros. Fue la generación del desencanto, el mismo que expresa Pérez-Reverte en sus libros, y con el cual conectó de una forma directa con sus lectores.
El periodista y novelista utilizaba (y sigue utilizando) la página de El Semanal como una improvisada terraza (una de esas desde las cuales observa a la gente) diseccionando cada vez cualquier tema que considere importante comentar con sus lectores. Con un lenguaje duro y sin reparos a utilizar insultos o expresiones malsonantes, a veces cercano al de la novela negra barata, Pérez-Reverte critica a todos por igual, sobre todo a personajes públicos, aunque tampoco se libran las personas anónimas, que permiten o provocan injusticias, como la quema de bosques o las muertes en las guerras. El escritor utiliza estos insultos como una forma de ser sincero y directo, honesto con el lector, de forma que evita ser malinterpretado.
Este tema de la guerra es una constante en sus artículos, una sombra que planea tanto sobre los textos explícitamente críticos con la guerra de Yugoslavia (que en aquellos años se encontraba en su punto álgido de violencia), como sobre las columnas que parecen menos comprometidas, pero que pueden acabar con una dura anécdota del autor (como los doscientos o trescientos muertos de Tessenei). Es interesante comprobar que muchas de estas anécdotas aparecen después en sus novelas, en boca de los protagonistas, como en La piel del tambor o en El pintor de batallas.
Pero no es este su único tema recurrente. El mar, la soledad y la dureza de nuestra sociedad, el pasado histórico (con lo mejor y lo peor de España: guerras civiles, imperios donde no se ponía el sol…), y ante todo los ángulos de sombra de las personas. Todo ello sazonado con un punto de romanticismo pesimista que deja un sabor de tristeza mezclado con una esperanza infinita en que el presente es y será propiedad de los hombres, aunque el pasado se haya ido.
El mundo no queda tan lejos
Mafalda
Aprovechando el espíritu aventurero que sin duda alentará el estreno de la película de Capitán Alatriste y el éxito del último libro de Pérez-Reverte, El pintor de Batallas, Alfaguara ha reeditado un libro de título evocador de episodios épicos, Patente de Corso. Pero en su interior descubrimos que el ruido de la batalla no está tan lejos. La tierra de nadie es el suelo que pisamos día a día. Y en ella reina la ley de la calle, donde los héroes de verdad pueden herir sensibilidades en defensa de la justicia.
Patente de Corso es la selección que José Luis Martín Nogales hizo de los artículos de opinión que Pérez-Reverte publicó entre 1993 y 1998 en el Semanal. Cuando Pérez-Reverte empezó a publicar estos artículos ya era un escritor reconocido (Especialmente a partir de su segunda y tercera novela, El maestro de Esgrima y la Tabla de Flandes). La publicación de la primera edición coincidía con un momento en que el articulismo literario estaba de moda (Rosa Montero, Manuel Rivas, Juan José Millás,…), y por mucho que Pérez-Reverte se ría de las modas en este libro, hay que reconocer que el resultado, al menos en su caso, es excelente.
Cando escribió los primeros artículos todavía ejercía como reportero de guerra, y esa experiencia le proporciona una perspectiva idónea para describir lo que ocultan los medios. De un capítulo a otro saltamos de Madrid a Sarajevo, y en el camino el escritor nos describe la crisis del periodismo y su visión personal de las relaciones humanas –formada por una amplia gama de personajes, desde héroes a capullos-. El autor reflexiona sobre temas que nos afectan a todos: la indiferencia e hipocresía del poder, la frialdad de la informática, la cobardía de las generalizaciones, la Europa “siempre egoísta, desmemoriada e ingrata” y la España donde “envidiamos, degollamos y linchamos como nadie”. Y lo hace en un tono irónico y sagaz con el que nos contagia su rabia en los textos de denuncia y su emoción cuando narra recuerdos de personajes del pasado que no tienen cabida en la sociedad actual. Sin poner límites a su libertad expresiva desafía a los eufemismos utilizados como pretexto para amortiguar la censura.
Una de las claves del atractivo de Patente de Corso es la cercanía de las palabras de Pérez-Reverte, con las que construye un monólogo del cual el lector se siente partícipe. No se corta en insultar a los que atentan contra el respeto a la vida humana, ya sea manejando armas de fuego, o conduciendo a velocidades que ponen en peligro a los demás. Aunque cuando empiezan a repetirse ciertos temas, como sus crónicas al volante, decae el interés –es el inconveniente de recoger en una monografía artículos que, en su origen, estaban separados por semanas de distancia, y no por páginas-.
Cada artículo es una fuente de dosis de realidad que nos arrastra a leer todo el libro de una sentada. No sin motivos Martín Nogales describe su literatura como un “espejo a sangre fría” de la realidad. Y es que aunque haga ya casi 10 años de la publicación de este libro, su actualidad es manifiesta. Como los cuadros de Goya a los que el autor alude en uno de los artículos. En definitiva, nos abre los ojos y nos hace entender que el mundo no queda tan lejos, destruyendo así el último consuelo que le quedaba a los que cubren sus espaldas con indiferencia.
Vía libre a la precariedad
El Gobierno, la Patronal, CCOO y UGT firmaron este martes, 9 de mayo, la aprobación de la Reforma Laboral que entrará en vigor el próximo 1 de Julio. El Ministro de Trabajo, Jesús Caldera, la ha presentado como la clave para acabar con la precariedad en el empleo, ya que su principal objetivo es el fomento de la contratación estable. Trabajo prevé que 400.000 contratos temporales se conviertan en fijos este año gracias a esta iniciativa, pero en el procedimiento destinado a conseguir tal objetivo se advierten una serie de factores que pueden conducir al fracaso de la Reforma, e incluso al empeoramiento de la precariedad en vez de a su erradicación.
La primera medida es otorgar ayudas públicas a los empresarios para que transformen masivamente los contratos temporales en indefinidos -800 euros anuales por cada contrato que pase a ser indefinido hasta el 31 de diciembre-. Será fijo todo aquél que haya trabajado 24 meses en el mismo puesto dentro de un periodo de 2,5 años, y así se pretende conseguir frenar el encadenamiento de contratos temporales, que el año pasado llegaron a afectar a más de 115.600 trabajadores, según CCOO. Pero otros sindicatos consideran que esta reforma beneficiará más a los empresarios que a los trabajadores, ya que los contratos temporales convertidos a fijos tendrán un despido de 33 días de indemnización por año, en vez de los 45 de los demás trabajadores. Así que todos serán fijos pero sus derechos serán distintos, ya que el recorte de las indemnizaciones a pagar por cada despido disminuye las pérdidas a las que se expone el empresario al echar a un obrero, lo que puede provocar un aumento de los despidos improcedentes.
Además, la Reforma no trata el problema de los accidentes laborales, a pesar de que durante el primer trimestre se han producido sólo 3 accidentes mortales menos que en el mismo periodo del año pasado. Según datos del Ministerio, los accidentes graves han disminuido en un 10%, pero los que no causaron baja ascendieron un 11,6%, sin contar las bajas laborales que, según la CGT, no llegan a ser contabilizadas como tal. El Área de Siniestralidad Laboral de Madrid denuncia que a este problema hay que añadir la lentitud de los procesos judiciales en caso de accidente laboral. Así que parte del dinero destinado a ampliar la bonificación de los empresarios podría dedicarse a mejorar la seguridad laboral.
La CGT prevé que a la larga la patronal podría intentar implantar el despido de 33 días para todos, de manera que todos los trabajadores se convertirían en eventuales que podrían ser despedidos en cualquier momento. Ante tal situación, no es extraño que los sindicatos no oficiales califiquen esta reforma de “fraude a los trabajadores”.
La primera medida es otorgar ayudas públicas a los empresarios para que transformen masivamente los contratos temporales en indefinidos -800 euros anuales por cada contrato que pase a ser indefinido hasta el 31 de diciembre-. Será fijo todo aquél que haya trabajado 24 meses en el mismo puesto dentro de un periodo de 2,5 años, y así se pretende conseguir frenar el encadenamiento de contratos temporales, que el año pasado llegaron a afectar a más de 115.600 trabajadores, según CCOO. Pero otros sindicatos consideran que esta reforma beneficiará más a los empresarios que a los trabajadores, ya que los contratos temporales convertidos a fijos tendrán un despido de 33 días de indemnización por año, en vez de los 45 de los demás trabajadores. Así que todos serán fijos pero sus derechos serán distintos, ya que el recorte de las indemnizaciones a pagar por cada despido disminuye las pérdidas a las que se expone el empresario al echar a un obrero, lo que puede provocar un aumento de los despidos improcedentes.
Además, la Reforma no trata el problema de los accidentes laborales, a pesar de que durante el primer trimestre se han producido sólo 3 accidentes mortales menos que en el mismo periodo del año pasado. Según datos del Ministerio, los accidentes graves han disminuido en un 10%, pero los que no causaron baja ascendieron un 11,6%, sin contar las bajas laborales que, según la CGT, no llegan a ser contabilizadas como tal. El Área de Siniestralidad Laboral de Madrid denuncia que a este problema hay que añadir la lentitud de los procesos judiciales en caso de accidente laboral. Así que parte del dinero destinado a ampliar la bonificación de los empresarios podría dedicarse a mejorar la seguridad laboral.
La CGT prevé que a la larga la patronal podría intentar implantar el despido de 33 días para todos, de manera que todos los trabajadores se convertirían en eventuales que podrían ser despedidos en cualquier momento. Ante tal situación, no es extraño que los sindicatos no oficiales califiquen esta reforma de “fraude a los trabajadores”.
Mafalda
26.5.06
De reportaje muy serio y objetivo
Escribo este post para que sepáis, internautas, que este fin de semana nuestro blog va a estar algo abandonado (sí, más que de costumbre) porque tres de las cuatro periodistas en proyecto nos vamos a hacer un reportaje a un bonito pueblo de la Costa Daurada (que no revelaré para mantener el anonimato y el misterio). Sobre la vida nocturna. Y esto es periodismo serio. Tan serio que vamos a ir a todos los bares para documentarnos bien. Informaremos de nuestras conclusiones a la vuelta.
P.Domínguez
P.Domínguez
24.5.06
Sin Título I
Sábado 20 de Mayo. Ahora mismo debería estar leyendo un libro para hacer una crítica o el libro de teorías (me quedé en la introducción), mirando la información sobre la Gran Semana de la Moto para realizar mañana una "buena" entrevista, pasando apuntes de foto... Pero no tengo ganas. Y no tengo ganas porque estoy harta de todo o hasta el ... (incluyo esta vulgaridad en honor al admirable Arturo Pérez-Reverte, capaz de escribir en sus artículos palabras como hijo de puta, soplapollas, gilipollas... y ser al mismo tiempo leído por más de cuatro millones de lectores, increíble e indignante). Bien, ¿harta de qué? Cansada, más bien, de ir a una universidad pública (jajaja) masificada en la que no hay medios suficientes, una universidad llena de funcionarios que no conocen la palabra competencia y menos saben lo que es trabajar (siempre hay excepciones que confirman la regla, como nuestro amigo el técnico). Indignada porque corten las calles porque el Barça tiene que hacer una rua... más que porque corten las calles, por ver como miles de seres humanos animan y chillan a futbolistas, que cobran cifras astronómicas y que sudan de todos nosotros, abominable. Aunque lo mejor es ver como estas personas bailan al ritmo de la samba... Barça, Catalunya, samba??? Pero allí están todos bailando y adorando a un negro al que muchos rechazarían si no estuviera encima de ese magnifico "autocar". Harta de que me roben en las taquillas cada vez que tengo que coger el metro, de que el servicio sea pésimo (pero han aumentado la frecuencia de trenes!!), de que la gente no se aparte para dejar bajar, de que la gente desconozca la palabra ducha... de los pijos de las regatas que no te dejan acercarte (gracias a los seguratas), de los garrulos y sus ordinarieces, de las personas que hablan y no escuchan, de l’Estatut, de Wanadoo y Telefónica... harta de todo.
Pero aún así, cada mañana me levanto con buen humor e intento que perdure, sin embargo, muchas veces desaparece dejando paso a los calentones verbales... Perdón y Gracias. CFS
Tráiler

Espero que podáis ver esto...
O habrá que esperar hasta... ¡¡este otoño!!.
http://www.salvadorfilm.com/catala/trailer.html
10.5.06
Muere lentamente de Pablo Neruda
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce. Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos. Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos. Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar. Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante. Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe. Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad. CFS
9.5.06
El género por encima del currículum
Aunque sea un hecho reconocido que las mujeres perciben salarios menores que los hombres, es interesante conocer datos concretos para comparar. La consultora de recursos humanos ICSA RRHH y el portal de Internet Laboris.net han realizado un estudio sobre la discriminación laboral de las mujeres en España, Francia e Italia. Las cifras que exponen son reveladoras: la tasa de ocupación de españolas y francesas está en torno al 35%, y el de las italianas es del 29%. Hay que destacar que en España la ocupación de los hombres ronda el 62%. Si se compara el grado de formación y el desempleo, sólo las mujeres con educación superior presentan un nivel de desempleo menor que el de los hombres analfabetos o con estudios primarios. Es decir, la mujer necesita un nivel de formación más alto, para conseguir un paro más reducido.
Pero no es este el único problema. La distribución entre los diferentes escalafones laborales, también muestra una situación de desigualdad profunda: sólo el 15% de las mujeres de España y Francia ocupan puestos directivos. En Italia el porcentaje no llega ni al 10%. Esta ausencia de mujeres en puestos de poder conlleva que los sueldos de ellas sean sensiblemente inferiores, en general. En todos los escalafones, los hombres cobran más. En España e Italia los puestos directivos ocupados por mujeres reciben un sueldo un 7,3 y un 7,8% inferior que los hombres, respectivamente. Francia baja este porcentaje hasta el 3%. Unas cifras que se repiten en todos los demás perfiles. Como contrapartida a esto, el gobierno británico encargó un estudio que demostró que esta brecha salarial le costaba cada año al estado 23.000 libras (33.380 millones de euros) en concepto de productividad y talento perdido.
La problemática de la discriminación laboral, tiene raíces muy profundas. La causa principal, y la más difícil de erradicar, es la mentalidad tanto de hombres como de mujeres. Aunque esto parezca un tema más que superado, lo cierto es que no es así. Uno de los aspectos que refleja muy claramente esta mentalidad, es el reparto de las tareas domésticas. En España, las mujeres dedican casi cinco horas a las tareas de la casa, mientras que los hombres sólo dedican un poco más de una hora y media. Es decir, son ellas las que sostienen el hogar (además de los hijos), y por esto no pueden dedicar tanto tiempo al trabajo como los hombres, teniendo que vivir de la media jornada y los puestos bajos. Por tanto, es un problema también de conciliación de la vida laboral y la familiar. Una conciliación que, según las conclusiones a las cuales se llegaron durante las Jornadas 'Conciliar para trabajar y vivir mejor' en Canarias, no conllevan ningún gasto extra para el empresario. Al contrario, aumenta su productividad. Por esto debemos aplaudir el anteproyecto de Ley Orgánica de Igualdad entre Mujeres y Hombres, ya que puede significar un cambio sustancial en las condiciones laborales de la mujer. Establece el derecho a la conciliación la discriminación positiva, la paridad en determinados campos (listas electorales, etc.)... En cualquier caso, se debe conseguir que esta ley sea aceptada e interiorizada por la población, y que sea aplique en todos sus supuestos. Y así se podría llegar a la situación óptima en que la contratación de una mujer no sea una cuestión de ley sino de currículum.
P. Domínguez
Pero no es este el único problema. La distribución entre los diferentes escalafones laborales, también muestra una situación de desigualdad profunda: sólo el 15% de las mujeres de España y Francia ocupan puestos directivos. En Italia el porcentaje no llega ni al 10%. Esta ausencia de mujeres en puestos de poder conlleva que los sueldos de ellas sean sensiblemente inferiores, en general. En todos los escalafones, los hombres cobran más. En España e Italia los puestos directivos ocupados por mujeres reciben un sueldo un 7,3 y un 7,8% inferior que los hombres, respectivamente. Francia baja este porcentaje hasta el 3%. Unas cifras que se repiten en todos los demás perfiles. Como contrapartida a esto, el gobierno británico encargó un estudio que demostró que esta brecha salarial le costaba cada año al estado 23.000 libras (33.380 millones de euros) en concepto de productividad y talento perdido.
La problemática de la discriminación laboral, tiene raíces muy profundas. La causa principal, y la más difícil de erradicar, es la mentalidad tanto de hombres como de mujeres. Aunque esto parezca un tema más que superado, lo cierto es que no es así. Uno de los aspectos que refleja muy claramente esta mentalidad, es el reparto de las tareas domésticas. En España, las mujeres dedican casi cinco horas a las tareas de la casa, mientras que los hombres sólo dedican un poco más de una hora y media. Es decir, son ellas las que sostienen el hogar (además de los hijos), y por esto no pueden dedicar tanto tiempo al trabajo como los hombres, teniendo que vivir de la media jornada y los puestos bajos. Por tanto, es un problema también de conciliación de la vida laboral y la familiar. Una conciliación que, según las conclusiones a las cuales se llegaron durante las Jornadas 'Conciliar para trabajar y vivir mejor' en Canarias, no conllevan ningún gasto extra para el empresario. Al contrario, aumenta su productividad. Por esto debemos aplaudir el anteproyecto de Ley Orgánica de Igualdad entre Mujeres y Hombres, ya que puede significar un cambio sustancial en las condiciones laborales de la mujer. Establece el derecho a la conciliación la discriminación positiva, la paridad en determinados campos (listas electorales, etc.)... En cualquier caso, se debe conseguir que esta ley sea aceptada e interiorizada por la población, y que sea aplique en todos sus supuestos. Y así se podría llegar a la situación óptima en que la contratación de una mujer no sea una cuestión de ley sino de currículum.
P. Domínguez
6.5.06
Debate
Como este es un blog muy serio (como ya se ve en todas nuestras intervenciones) quisiera proponer un debate sobre un tema complicado y muy controvertido. Ada me sugirió el tema en una conversación ayer, y desde entonces no me lo he podido quitar de la cabeza (como la canción....). Y la pregunta para abrir el debate es: ¿Cómo se ríe Goofy? ¿Ajoi o yojoi? Difícil, lo sé, aunque yo me inclino por ajoi. ¿Y vosotros, internautas?
P. Domínguez
P. Domínguez
3.5.06
El hule, el hule, la la la!
Sí.
Iba a pegar aquí la letra de esa canción que llevo en mi cabeza desde esta mañana. Pero como es tan sumamente cutre -la letra de Helule, Helule, que no la música, que es pegadiza-, me limito a declarar que me arrepiento terriblemente -pero que mucho, mucho- de haber perdido un minuto de mi vida en una búsqueda tan estúpida.
Hasta más ver.
Mafalda
Iba a pegar aquí la letra de esa canción que llevo en mi cabeza desde esta mañana. Pero como es tan sumamente cutre -la letra de Helule, Helule, que no la música, que es pegadiza-, me limito a declarar que me arrepiento terriblemente -pero que mucho, mucho- de haber perdido un minuto de mi vida en una búsqueda tan estúpida.
Hasta más ver.
Mafalda
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