13.3.08

"Onze pometes"... otro artículo no publicado... hace ya unas semanas que se presentó el libro, pero bueno

Onze pometes té el pomer (Cossetània edicions) es el nuevo libro de 21 x 21 (21 escritores para el siglo 21), un colectivo formado por los jóvenes escritores que son seleccionados por el jurado que l’Associació de Joves Escriptors en Llengua Catalana (AJELC) elige para cada nuevo libro en función de la temática. En esta ocasión, se trata de relatos eróticos. Joan-Lluís Lluís, Núria Tió y David Guillem formaron el jurado. Y su título rinde homenaje a la obra de otro colectivo, pero ya veterano, que firmaba con el conocido pseudónimo de Ofèlia Dracs, y que hace casi 30 años publicó un libro de espíritu similar: Deu pometes té el pomer.
David Jané, representante de l’AJELC y uno de los once autores de este nuevo libro –aunque el colectivo empezó con 21 escritores, al final el número ha acabado siendo lo de menos-, presentó la obra acompañado de tres de los miembros de Ofèlia Dracs. Joaquim Carbó y Josep Albanell, a quienes por ser padres de las Deu pometes les fue encargado el divertido prólogo de las Onze, e Isidre Grau. Además estuvieron presentes casi todos los jóvenes autores, que leyeron fragmentos de sus relatos para abrir el apetito a los lectores que acudieron al acto.
Los miembros de Ofèlia Dracs aprovecharon la ocasión para animar a estos jóvenes escritores y aconsejarles con el humor que caracterizó su libro erótico, que fue el primer libro escrito en catalán en ganar el premio de literatura erótica La sonrisa vertical (en 1980). Dicen que ellos utilizaron el humor por el respeto que entonces les infundía escribir sobre temas eróticos –cuando Albanell recibió la llamada de la convocatoria del premio, la consigna era “escribid relatos guarros, aquello que no os habéis atrevido a escribir nunca”-, y que las Onze Pometes sean más serias significa que la gente se siente más libre para escribir sobre este tema. Sin embargo, Jané dice que todavía tiene que normalizarse la erótica en la literatura catalana. Ofèlia Dracs elaboró libros de género, como Essa Efa y Negra i consentida, y diversos artículos donde hablaban de la necesidad de potenciar una literatura de género de calidad en catalán. El título de este nuevo compendio de relatos representa la voluntad de ligar la nueva generación de autores catalanes con los logros ya obtenidos por la valiente Ofèlia Dracs.
El paso del tiempo no sólo ha supuesto diferencias en el tono de ambos textos, sino también en el lenguaje empleado. Carbó dice que en su momento intentaron recuperar palabras aprovechando que salían de una época llena de prohibiciones: “Nosotros utilizamos cardar, cavalcar, enforquillar, fotre un clau… pero vosotros vais
más al grano y, en vez de utilizar sinónimos, recurrís directamente al follar”. Carbó sugiere a la nueva generación de escritores que no olviden las muchas palabras que tienen a su disposición. Y también les propone que insistan en la formación de colectivos, y que estos se formen por iniciativa propia, como hicieron ellos. Ya que en su caso eran “un grupo de amigos que se reunían en tertulias literarias marcadamente políticas”. Isidre Grau considera que “Ofelia Dracs creó una marca, una manera de hacer”. Y que si bien no hace falta reeditar su obra, sí es interesante “reinventarla”. Por este motivo, este libro no es sólo para que los escritores más jóvenes sean reconocidos por los lectores y se abran paso en los estantes de las librerías, sino también un estimulo para animar a los escritores a que exploren todos los géneros y posibilidades que pueden desarrollar dentro de la literatura catalana.

1 comentario:

Domínguez dijo...

Ánimos Mafalda!! Gatusitud es lo que tiene, todos estamos igual. Algún día nos reíremos de nuestros comienzos ;)